
Arriba, de izq. a der.: Laura Coronado, Zaïra Flores, Helena Barco, Berta Bou y Aida Esteve.
Abajo: Alba Fernández, Júlia Mora, Ariadna Mingueza, Tere Morató y Sara Ismael
El pasado domingo, cometimos una locura en forma de viaje. Otra más. Y otra de la que no nos arrepentimos.
Cuando casi nadie sabía que viajábamos y los pocos que lo sabían, nos situaban en Sevilla, la expedición de la Piña Informativa aterrizaba, minutos antes de las 8 h. en el aeropuerto Seve Ballesteros de Santander. Cantabria nos recibía con un clima fresco, pero con un precioso paisaje del que resulta fácil enamorarse, la verdad.

Tras unas primeras horas descubriendo Santander y alrededores, emprendimos el viaje a Santa Cruz de Bezana, escenario del partido. El buen ambiente reinaba nada más entrar al Muncipal. Alubias y sangría, 3 €. Tentador para quien llegara con el estómago vacío. No fue nuestro caso. Además, el tiempo apremiaba: nuestras jugadoras ya calentaban sobre el césped.

Recibimos un afectuoso saludo y un profundísimo agradecimiento del staff técnico, sorprendidos por nuestra presencia en tierras cántabras. Confirmamos, nuevamente, esos pequeños detalles que hacen que las personas nos ganen. A vuestros pies, Jordi y Miguel (extensible al resto del cuerpo técnico). Tenéis un grupo maravilloso, y parte de la culpa es vuestra. Vuestros valores, los de vuestras jugadoras. Suman en una misma dirección todas/os a una. Ejemplificáis a la perfección el concepto de ser una Piña. Y tenéis esa habilidad que no mucha gente posee, la de conquistar, con sinceridad y corazón, a las personas. Con nosotros, hace tiempo que lo habéis logrado.

En cuanto al partido, no fue nuestro día. El resultado, 3-0, lo dice todo. Nada que objetar. Y por supuesto, aunque siempre es más agradable la victoria, no tenemos nada que reprochar…¡solo faltaría!
El equipo corregirá lo que crea oportuno y la próxima jornada tendremos una nueva oportunidad, de seguir sumando, de seguir creciendo, y por supuesto, de seguir aprendiendo. Y lo haremos. El inicio de campaña está siendo maravilloso y un día, 90 minutos, no cambian nada.

Únicamente nos entristece ver las caritas de decepción en nuestras jugadoras al salir. Quieren ganar, por ellas, por los colores que defienden y que aman con pasión, por su gente, y sin ánimo de ser pretenciosos y por supuesto, en menor medida y desde la humildad más absoluta, por aquellas personas que las seguimos y las seguiremos donde haga falta.
Y es aquí donde pecaremos de repetitivos, pero les diremos lo de siempre: CABEZA BIEN ALTA. No hay motivos para que no sea así. Nadie va a ganar esta liga con 30 victorias en 30 partidos…quien la gane. Para nosotros, en días así, es mucho más importante saber que se gana también en otros aspectos: en su desarrollo y su aprendizaje, y ahí, derrotas como ésta, duras, inapelables en el resultado, son una buena lección que tomar y a partir de la cual, seguir creciendo. Así es el deporte.

Esto es un camino muy largo. Nosotros os seguiremos acompañando, de cerca, ya sea detrás de una cámara de fotos y una de vídeo, entre tuits y stories, entre fotogalerías y highlights, convocando a gente, con esa pancarta que nunca os abandona y con una Piña que, aunque desde la distancia -ya sabéis- pero que todavía os sigue guiñando el ojo cuando os ve celebrando una victoria.
Ara i sempre, recordeu: Hi ha una Piña que viu per tu, que no et deixa mai d’animar…